viernes, 23 de junio de 2017

La llamada

Han vuelto a llamarme
después de tanto tiempo en el silencio,
sin noticias desde aquel día que la vida alteró nuestros caminos
tras un golpe seco, hace años, ya ni recuerdo sus caras de entonces.
Algunas personas se encontraron, otras se quedaron atrás
o se alejaron de lo que un día ganaron y nunca recuperarán.
No sé qué gané yo,
tampoco me interesa saberlo, no es importante ahora;
nada es igual que antes, pero siento una calidez extraña
que nunca antes me había abarcado,
es incómoda y comfortable a la vez.

¿Marcharme o quedarme?
La pregunta que me acosaba durante toda la noche
privándome de un descanso que necesitaba,
no saber si es la luz o la oscuridad que vuelve para poner fin
a esta cadena de desastres innaturales que me ata.

Darme un respiro...                              ...o hundirme más.

Me da miedo pensar que no puedo tomar una decisión
y es verdad que mi existencia depende de algo o alguien
que me abre un camino hacia un nuevo amanecer
o hacia una noche más negra, perturbadora.
El no saber si volver a tratarles de compañeros y compañeras,
confiar a pesar de todo ignorando el odio indiscriminado
que nos tenía -y nos tiene- corruptos.

Quizá no tenía que haber respondido.

No hay comentarios:

Publicar un comentario